El Ramu de Ramos
El día de ramos se bendecían los ramos de laurel. Cada persona, por lo menos, llevaba un ramo. La costumbre era que, una vez llegaba a casa desde la iglesia, uno de los ramos se ponía siempre en la huerta donde se sembraban las patatas, al aire libre. Y ahí quedaba hasta que se sacaban.
También había la costumbre de entregar el ramo a los padrinos.
Además, el día de Pascua el cura bendecía el agua y el fuego. Cada persona llevaba a la iglesia un frasco o una botella con agua y la echaba en la pila del agua bendita y se volvía a recoger la misma cantidad, pero bendecida.
Una vez en casa, el agua se echaba en un recipiente y se mojaba el ramo bendito la semana anterior en el agua y se esparcía el agua, bendiciendo todas las partes de la casa la cuadra, los animales. Lo que se iba relatando era:
“Sali sapu
Sali ratu
Sali to la maldición
Que ahí te va el agua bendita y el ramu de la pasión”
En los días de tormenta se quemaban algunas hojas en un cuenco de barro o en un plato de porcelana para que pasara pronto la tormenta.
El Día de Pascua antes de entrar en la iglesia, en el exterior, se hacía un fuego en un recipiente y cuando el fuego estaba vivo, se rezaban unas oraciones y se encendía el cirio pascual que duraba todo el año.
